Años de vida saludable frente a esperanza de vida: los años que cuentan
La esperanza de vida cuenta los años que usted vive; los años de vida saludable cuentan cuántos de ellos vive con buena salud. Según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud OMS, la esperanza de vida mundial fue de 73,1 años en 2019 y la esperanza de vida saludable (healthy life expectancy, HALE) de 63,5: una brecha de 9,6 años que, según un análisis de 183 países publicado en 2024, se había ensanchado un 13 % desde 2000 y llegaba a 12,4 años en Estados Unidos y a 11,3 en el Reino Unido. En esos Estados la brecha de las mujeres fue 2,4 años mayor que la de los hombres. Entre 111.562 profesionales sanitarios estadounidenses, las mujeres que a los 50 años reunían 4 o 5 hábitos saludables tenían por delante 10,7 años más libres de cáncer, enfermedad cardiovascular y diabetes que las mujeres que no reunían ninguno, y los hombres 7,6 años más.
Qué miden la esperanza de vida y los años de vida saludable
La esperanza de vida al nacer es la media de años que viviría un recién nacido si las tasas de mortalidad de un año concreto se mantuvieran durante toda su vida. Los años de vida saludable no tienen una definición única acordada, así que la investigación recurre al indicador de la OMS esperanza de vida saludable, o HALE: la media de años que una persona puede esperar vivir con plena salud, con los años vividos con salud incompleta ponderados según la gravedad de la limitación. La esperanza de vida menos la HALE es la brecha entre años vividos y años vividos con salud, los años que se pierden por enfermedad y discapacidad.
Entre 2000 y 2019 la esperanza de vida mundial pasó de 66,8 a 73,1 años, una ganancia de 6,4 años. La HALE pasó de 58,1 a 63,5, un 9 % más pero solo 5,3 años, y la OMS atribuye esa mejora a la caída de la mortalidad, no a que se vivan menos años con discapacidad. Después la pandemia deshizo cerca de una década de avance: en 2020 las dos habían vuelto a sus niveles de 2016 (72,5 y 62,8 años) y en 2021 a los de 2012 (71,4 y 61,9). La brecha apenas se movió, en torno a 9,5 años, porque las dos cayeron a la vez.
La nota descriptiva de la OMS sobre envejecimiento, del 1 de octubre de 2025, señala que la proporción de vida que se pasa con buena salud se ha mantenido más o menos constante, de modo que los años añadidos transcurren sobre todo con mala salud. Sus proyecciones sitúan en 2030 a 1 de cada 6 personas en los 60 años o más, 1.400 millones frente a 1.000 millones en 2020, y 2.100 millones en 2050; las personas de 80 años o más se triplicarían hasta 426 millones.
| País | Brecha en años | Puesto entre los 183 Estados | Nota |
|---|---|---|---|
| Estados Unidos | 12,4 | La mayor | Subió desde 10,9 en 2000; un 29 % por encima de la media mundial |
| Australia | 12,1 | La 2.ª mayor | Por encima del límite superior del 95 % en los 183 Estados |
| Nueva Zelanda | 11,8 | La 3.ª mayor | También por encima del límite superior del 95 % |
| Reino Unido | 11,3 | La 4.ª mayor | 2,1 años por encima de la media de los 183 Estados |
| Noruega | 11,2 | La 5.ª mayor | 2,0 años por encima de la media de los 183 Estados |
| Media de los 183 Estados miembros | 9,2 | Centro | HALE de 63,3 años frente a una esperanza de vida de 72,5 |
| Micronesia | 7,0 | La 5.ª menor | Una brecha pequeña refleja muertes más tempranas, no mejor salud |
| República Centroafricana | 6,7 | La 2.ª menor | Por debajo del límite inferior del 95 % |
| Lesoto | 6,5 | La menor | Por debajo del límite inferior del 95 % |
La brecha país por país
Un análisis transversal retrospectivo de Garmany y Terzic, publicado en JAMA Network Open el 11 de diciembre de 2024, siguió la esperanza de vida y la HALE de los 183 Estados miembros de la OMS entre 2000 y 2019 con datos del Observatorio Mundial de la Salud. En ese conjunto de datos la esperanza de vida creció 6,5 años en 2 décadas y la HALE 5,4, de manera que la brecha subió de 8,5 años en 2000 a 9,6 en 2019, un aumento del 13 %. Las cifras de la propia OMS difieren algo, ganancias de 6,4 y 5,3 años y una brecha de 8,7 en 2000, así que conviene leer la tendencia y no el decimal.
Como media de los 183 Estados, la HALE fue de 63,3 años frente a una esperanza de vida de 72,5, una brecha media de 9,2 años. Las cinco brechas mayores estaban todas en países ricos y longevos, desde Estados Unidos con 12,4 años hasta Noruega con 11,2; las menores fueron Lesoto con 6,5, la República Centroafricana con 6,7 y Somalia y Kiribati con 6,8.
Ese orden no es una paradoja. La brecha crecía con la esperanza de vida y seguía la carga de enfermedades no transmisibles, que explicaba el 55 % de la variación entre países; los años de vida perdidos por muerte prematura tiraban en sentido contrario. Donde menos personas mueren jóvenes por infecciones, parto o lesiones, más llegan a vivir lo suficiente para acumular diabetes, artritis, enfermedad cardiaca y demencia, así que una brecha estrecha en Lesoto no es una buena noticia.
Estados Unidos muestra el mecanismo: su brecha se ensanchó de 10,9 a 12,4 años, un 29 % por encima de la media mundial; la esperanza de vida subió de 79,2 a 80,7 años en las mujeres y de 74,1 a 76,3 en los hombres, y sin embargo la HALE no varió en ellas y solo subió 0,6 años en ellos. La mayor parte de esos años añadidos se pasó con mala salud.
Por qué la brecha de las mujeres es mayor
En los 183 Estados, la brecha de las mujeres fue de media 2,4 años mayor que la de los hombres (desviación típica 0,5). La diferencia era máxima en Alemania, con 3,6 años, seguida de España con 3,4 y Francia con 3,3, y mínima en Brunéi, con 1,0 año. Parte de la explicación es la propia longevidad: la esperanza de vida media de las mujeres en el conjunto de Estados fue de 75,0 años frente a 70,1 en los hombres, y más años vividos dejan más tiempo para acumular enfermedad crónica. Esa diferencia también seguía la distinta carga de enfermedades no transmisibles por sexo, pero longevidad y carga de enfermedad explicaban cada una solo alrededor de una quinta parte de la variación (R cuadrado 0,21 y 0,22), de modo que buena parte sigue sin explicar.
En Estados Unidos la brecha de las mujeres pasó de 12,2 a 13,7 años, 2,6 años más que la de los hombres. Los años de más son reales, pero de media una parte mayor de ellos llega con las dolencias que la OMS enumera como propias de la edad avanzada: artrosis, dolor de espalda y de cuello, pérdida de audición, cataratas, depresión y demencia. Una advertencia: la HALE se construye con encuestas y pesos de discapacidad, así que las diferencias en cómo se declaran las dolencias pueden mover una brecha medida sin que la salud haya cambiado.
| Año | Esperanza de vida | Esperanza de vida saludable | Brecha | Nota |
|---|---|---|---|---|
| 2000 | 66,8 | 58,1 | 8,7 | Inicio de 2 décadas de ganancias |
| 2019 | 73,1 | 63,5 | 9,6 | Ganancias de 6,4 y 5,3 años desde 2000 |
| 2020 | 72,5 | 62,8 | 9,7 | Vuelta a los niveles de 2016 en el primer año de pandemia |
| 2021 | 71,4 | 61,9 | 9,5 | Vuelta a los niveles de 2012 |
Qué cambian los hábitos de la mediana edad
Las medias nacionales no dicen qué puede esperar una persona concreta. La respuesta más cercana es un estudio de Li y colaboradores publicado en 2020 en la revista BMJ, que siguió durante hasta 34 años a 73.196 mujeres del Nurses' Health Study (1980 a 2014) y a 38.366 hombres del Health Professionals Follow-Up Study (1986 a 2014) y registró 34.383 muertes. Puntuaba cinco factores de bajo riesgo, cuatro de ellos no haber fumado nunca, un índice de masa corporal de 18,5 a 24,9, al menos 30 minutos diarios de actividad moderada a vigorosa (3,5 horas por semana) y una puntuación de calidad de la dieta en el 40 % superior, y medía la esperanza de vida libre de cáncer, enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2.
A los 50 años, las mujeres sin ninguno de los factores podían esperar 23,7 años más libres de esas enfermedades; las que reunían 4 o 5, 34,4. En los hombres las cifras fueron 23,5 y 31,1. La esperanza de vida total a los 50 también era mayor, 41,1 frente a 31,7 años en las mujeres y 39,4 frente a 31,3 en los hombres, y la proporción de vida restante libre de las tres enfermedades fue del 83,6 % frente al 74,8 % en ellas y del 79,0 % frente al 75,3 % en ellos. En los hombres los años vividos con enfermedad se mantuvieron cerca de 8 (8,3 frente a 7,8) fuera cual fuera el recuento; en las mujeres fueron menos, 6,7 frente a 8,0. Los hombres que fumaban 15 cigarrillos o más al día, y los hombres y mujeres con un índice de masa corporal de 30 o más, tuvieron la menor proporción de años libres de enfermedad, el 75 % o menos.
La OMS recomienda al menos 150 minutos semanales de actividad de intensidad moderada, y su nota descriptiva del 26 de junio de 2024 indica que el 31 % de los adultos del mundo, 1.800 millones de personas, no llegan, 5 puntos porcentuales más entre 2010 y 2022. Quienes no alcanzan ese mínimo tienen un riesgo de muerte de un 20 % a un 30 % mayor que quienes sí lo alcanzan, y la inactividad aumenta a partir de los 60 años en ambos sexos. Nuestras guías sobre cuántos pasos al día y entrenamiento de fuerza a partir de los 40 reparten esos minutos en la semana, y el Test de longevidad puntúa doce preguntas de seis ámbitos sobre 100.
Lo que las cifras no pueden decirle
Los dos estudios principales tienen límites. El análisis de 183 países es transversal y se apoya en estimaciones modelizadas de la OMS: una brecha de 9,6 años es una media de población, no un pronóstico para usted. Las cohortes del BMJ se basaban en hábitos autodeclarados, contaban solo 3 enfermedades y estaban formadas sobre todo por profesionales sanitarios blancos de Estados Unidos, así que las cifras pueden no trasladarse a otros grupos. Todo ello es asociación, no un ensayo aleatorizado.
La OMS añade que no existe una persona mayor típica: algunas personas de 80 años conservan capacidades físicas y mentales parecidas a las de muchas de 30, y la mayor parte de esa variación se debe al entorno físico y social más que a los genes. Para sus propios años de vida saludable, los marcadores medibles dicen más que una media nacional: la fuerza de prensión, la velocidad de la marcha y el VO2max siguen cada uno cuánto tiempo se mantiene una persona independiente, y lo que tienen en común las regiones más longevas muestra qué aspecto tiene una brecha pequeña en la vida diaria.
Consulte a un médico antes de convertir estas cifras en objetivos si tiene diabetes, enfermedad cardiaca o renal, toma medicación de forma habitual, está embarazada, es menor de 18 años o tiene antecedentes de un trastorno de la conducta alimentaria. Un rango de índice de masa corporal o una dosis de actividad salidos de un estudio de cohortes describen a 111.562 profesionales sanitarios, no son una receta, y la medicación para la tensión arterial o para el azúcar en sangre puede necesitar ajuste cuando cambian su actividad o su peso. Si fuma, dejarlo es la mayor palanca aislada que aparece en los datos, y su médico de familia puede ayudarle.
Hábitos asociados a más años libres de enfermedad
- No fumar: en las cohortes, los hombres que fumaban 15 cigarrillos o más al día tuvieron la menor proporción de años libres de enfermedad, el 75 % o menos de la vida restante
- Busque al menos 30 minutos diarios de actividad moderada a vigorosa, 3,5 horas por semana, holgadamente por encima del mínimo de 150 minutos de la OMS
- Mantenga un índice de masa corporal entre 18,5 y 24,9, o pregunte a su médico qué objetivo es realista si está por encima de ese rango
- Coma en el 40 % superior de calidad de la dieta: más verdura, fruta, cereales integrales, frutos secos y legumbres, menos carne procesada y menos bebidas azucaradas
- Añada trabajo de fuerza muscular 2 días o más por semana, como recomiendan las directrices de la OMS para adultos de cualquier edad
- Mida los marcadores una vez al año: fuerza de prensión, velocidad de la marcha e índice cintura-estatura
- Si tiene más de 60 años, planifique la actividad de forma deliberada: la inactividad aumenta a partir de los 60 en hombres y mujeres
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre años de vida saludable y esperanza de vida?
La esperanza de vida cuenta todos los años vividos; los años de vida saludable cuentan los vividos con buena salud, que la OMS mide como esperanza de vida saludable (HALE). En 2019 las cifras mundiales fueron de 73,1 y 63,5 años, así que la persona media pierde el equivalente a 9,6 años por mala salud.
¿La brecha está creciendo?
Sí. En los 183 Estados miembros de la OMS la brecha se ensanchó de 8,5 años en 2000 a 9,6 años en 2019, un aumento del 13 %, porque la esperanza de vida creció unos 6,5 años mientras la esperanza de vida saludable crecía unos 5,4.
¿Por qué la brecha es mayor en países como Estados Unidos y el Reino Unido?
Porque vida larga y enfermedad crónica van juntas. La brecha crecía con la esperanza de vida y seguía la carga de enfermedades no transmisibles, que explicaba el 55 % de la variación entre países. La brecha estadounidense fue de 12,4 años, la británica de 11,3 y la de Lesoto de 6,5.
¿Por qué las mujeres tienen una brecha mayor que los hombres?
La brecha de las mujeres fue de media 2,4 años mayor, y 3,6 años mayor en Alemania. Ellas viven más (75,0 frente a 70,1 años en el conjunto de Estados miembros), así que las dolencias crónicas tienen más años para acumularse, y su carga de enfermedades no transmisibles es más alta; buena parte de la diferencia sigue sin explicar.
¿De verdad los hábitos saludables suman años libres de enfermedad?
Entre 111.562 profesionales sanitarios estadounidenses, las mujeres con 4 o 5 hábitos de bajo riesgo a los 50 años tenían por delante 34,4 años libres de enfermedad, frente a 23,7 las que no reunían ninguno, y los hombres 31,1 frente a 23,5. Los datos son autodeclarados y observacionales, así que muestran una asociación fuerte, no una prueba de causa.
¿La pandemia cambió las cifras?
Redujo las dos. En 2021 la esperanza de vida mundial había bajado a 71,4 años y la esperanza de vida saludable a 61,9, los niveles de 2012, pero como las dos cayeron a la vez la brecha se quedó en torno a 9,5 años.
Fuentes
- Garmany and Terzic 2024, JAMA Network Open: Global healthspan-lifespan gaps among 183 World Health Organization member states · Análisis transversal de datos del Observatorio Mundial de la Salud de la OMS de 2000 a 2019; brecha mundial de 8,5 a 9,6 años (aumento del 13 %); HALE media de 63,3 frente a esperanza de vida de 72,5; Estados Unidos 12,4, Australia 12,1, Nueva Zelanda 11,8, Reino Unido 11,3, Noruega 11,2; Lesoto 6,5, República Centroafricana 6,7; mujeres 2,4 años más, Alemania 3,6; R cuadrado 0,55 con la carga de enfermedades no transmisibles; brecha estadounidense de 10,9 a 12,4, mujeres de 12,2 a 13,7. Copia de acceso abierto en PubMed Central
- WHO Global Health Observatory: Life expectancy and healthy life expectancy, Global Health Estimates 2000 to 2021 · Esperanza de vida mundial 66,8 (2000), 73,1 (2019), 72,5 (2020), 71,4 (2021); HALE 58,1, 63,5, 62,8, 61,9; ganancias de 6,4 y 5,3 años, HALE un 9 % más, impulsada por la menor mortalidad y no por menos años con discapacidad; la pandemia devolvió las dos a los niveles de 2016 y luego a los de 2012
- WHO fact sheet, 1 October 2025: Ageing and health · 1 de cada 6 personas con 60 años o más en 2030; de 1.000 millones (2020) a 1.400 millones (2030) y a 2.100 millones (2050); las personas de 80 años o más se triplican hasta 426 millones; la proporción de vida con buena salud se mantiene más o menos constante, así que los años añadidos transcurren con mala salud; dolencias frecuentes de la edad avanzada; algunas personas de 80 años conservan capacidades parecidas a las de muchas de 30
- Li et al. 2020, BMJ: Healthy lifestyle and life expectancy free of cancer, cardiovascular disease, and type 2 diabetes, prospective cohort study · Nurses' Health Study con 73.196 mujeres (1980 a 2014) y Health Professionals Follow-Up Study con 38.366 hombres (1986 a 2014), 34.383 muertes; esperanza de vida libre de enfermedad a los 50 años: mujeres de 23,7 con 0 factores a 34,4 con 4 o 5, hombres de 23,5 a 31,1; esperanza de vida total a los 50 años, mujeres de 31,7 a 41,1 y hombres de 31,3 a 39,4; proporción libre de enfermedad del 74,8 % al 83,6 % (mujeres) y del 75,3 % al 79,0 % (hombres); hombres que fuman 15 cigarrillos o más al día y personas con índice de masa corporal de 30 o más, en el 75 % o menos; datos autodeclarados, profesionales sanitarios estadounidenses en su mayoría blancos. Copia de acceso abierto en PubMed Central
- WHO fact sheet, 26 June 2024: Physical activity · Al menos 150 minutos semanales de actividad de intensidad moderada para adultos; el 31 % de los adultos (1.800 millones) inactivos en 2022, 5 puntos porcentuales más que en 2010, con una proyección del 35 % para 2030; quienes no alcanzan el mínimo tienen un riesgo de muerte de un 20 % a un 30 % mayor; las mujeres, 5 puntos menos activas que los hombres; la inactividad aumenta a partir de los 60 años; el trabajo de fuerza muscular beneficia a todo el mundo
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